La deshidratación no se siente hasta que ya está afectando. Cuando aparece la sed, el rendimiento hace rato que viene cayendo.
Perder un 2 por ciento del peso corporal en sudor —un litro y medio en alguien de 75 kilos— alcanza para notar menos fuerza, menos resistencia y más percepción de esfuerzo.
La cuenta
Medio litro por hora de entrenamiento, repartido, más lo que tomes en el día. En verano o en una clase muy intensa puede ser el doble.
Una forma de calibrarlo: pesate antes y después de entrenar un par de veces. La diferencia es casi toda agua, y te dice cuánto sudás de verdad.
Sobre las bebidas deportivas
Tienen sentido cuando la sesión pasa la hora y media, o cuando transpirás muchísimo. Ahí la reposición de sodio importa.
Para una sesión de una hora en un gimnasio con aire acondicionado, es azúcar que no necesitás. Agua.
La señal más fácil
El color de la orina. Amarillo claro está bien; oscuro y concentrado significa que vas corto. Es rudimentario y funciona.



