Es el parámetro que más gente improvisa. Se termina la serie, se agarra el celular, y el descanso lo decide el algoritmo.
La referencia práctica es simple y depende del ejercicio.
Ejercicios grandes
Sentadilla, peso muerto, press de banca, dominadas: entre dos y tres minutos. Son movimientos que involucran mucha masa muscular y el sistema nervioso necesita ese tiempo para volver a rendir.
Cortar a un minuto no te hace más fuerte. Te hace llegar cansado a la serie siguiente y levantar menos, que es exactamente lo contrario de lo que buscás.
Ejercicios chicos
Bíceps, laterales, tríceps, gemelos: entre sesenta y noventa segundos alcanza. La fatiga es local y se recupera más rápido.
Cuando el objetivo es otro
Si lo que buscás es trabajo metabólico —circuitos, funcional— el descanso corto es parte del estímulo y ahí sí tiene sentido bajar a treinta o cuarenta segundos. Pero es una decisión, no un descuido.
Poné un cronómetro. Sin él, el descanso real casi siempre es el doble de lo que creés, o la mitad.




