La barrera de entrada al spinning casi nunca es física. Es entrar a una sala oscura con veinte personas que ya saben qué hacer.
Así que vamos por partes.
Llegá antes
Diez minutos alcanzan. Lo único que de verdad importa es la altura del asiento: parado al lado de la bici, el asiento va a la altura de tu cadera. Con esa referencia, al pedalear la rodilla queda casi extendida abajo sin que la cadera se balancee.
Un asiento bajo es la causa número uno de dolor de rodilla en la primera clase. Pedí que te lo ajusten, para eso está el instructor.
Durante
Vos manejás la resistencia. El instructor marca el ritmo y sugiere cuánto cargar, pero la perilla es tuya y nadie controla en cuánto la tenés.
Si necesitás frenar, frená. Sentate, bajá la carga, tomá agua y volvé cuando quieras. Es normal y pasa en todas las clases.
Después
Las piernas van a estar cansadas, pero lo que más se siente al día siguiente es el asiento. Se acomoda en dos o tres clases. Calza con suela rígida y ropa sin costuras gruesas ayudan bastante.
Llevá agua y una toalla. En serio: llevá agua.



